Pequeña mamacita mexicana con un culo sexy follada duro
¡Mi pequeña mamacita mexicana con un culo sexy hizo realidad mi sueño hoy, vistiéndome con lencería sexy y desempeñando el papel de sirvienta traviesa para mí! Esta pequeña zorra otra vez no tenía bragas. Se subió la falda y me mostró su coño desnudo y su increíble culo de burbuja, haciendo twerking frente a mi cara. La puse a cuatro patas y lamí su chocho mojado. Le hice cosquillas en su pequeño clítoris, lamí de arriba a abajo la entrada de su vagina y mi lengua se deslizó profundamente en su hermoso coño. Me encanta comerme a una chica antes de hacerlo. Se arrodilló y chupó mi gran polla dura, babeando sobre ella y acariciándola mientras decía “¡Que rico!”. Ella lo tragó profundamente hasta la base y lamió y chupó mis bolas mientras sacudía mi vara. Sus manitas suaves y su boquita acariciando mis pelotas y besando la cabeza… ¡qué sensación tan maravillosa! Le engrasé su jugoso trasero de burbuja y la golpeé fuerte por detrás, al estilo perrito, ¡como la sucia perra mexicana que es! Me encantó la forma en que gimió y jadeó mientras golpeaba su apretado coño con mi enorme polla. ¡Ella dice que es la más grande y dura que jamás haya tenido! Empujó su jugoso culo contra mi polla, sacudiéndola y moliéndola como lo haría una sucia stripper mexicana. Me acosté boca arriba y la puta sucia se montó encima y empaló su jugoso coño en mi gran polla, rebotando arriba y abajo de mi erección y dejándome golpearla tan fuerte como pude. Su jugoso culo de burbuja, aceitado y resbaladizo, se veía tan jodidamente caliente mientras le perforaba el apretado coño. “¡Dios mío, vas a hacer que me corra!” ¡La perra gritó cuando se lo di bien! Le di la vuelta y la hice seguir montando mi enorme salchicha de carne antes de acostarla boca arriba, abrirle las piernas y follarla en posición de misionero. ¡Se arrodilló y se abrió de par en par, lista para que yo me corriera dentro de su boca y viera mi semen goteando por sus labios y barbilla! Llené su boquita, ella tragó mi esperma dos o tres veces y aun así terminó con la boca llena y algo en la barbilla. Ella siempre traga, le encanta.