MILF y su hijastra cachonda son maltratadas por el director de la escuela
Riley es una de esas colegialas traviesas mayores de 18 años a las que les gusta hablar de la vida sexual de sus compañeros a sus espaldas. El director la confronta y le pregunta qué está dispuesta a hacer para que él lo olvide. La niña sigue siendo malcriada y el director no tiene otra opción que imponerle un castigo corporal. Empezarán de forma sencilla, con unas cuantas nalgadas. Sin embargo, hay un pequeño inconveniente. Tiene que hacerse desnudo. La zorra desvergonzada ni siquiera lleva sujetador, según ve. Doblar su oferta y sentir su culo cubierto de tanga lo excita – ¡emocionado por administrar justicia! Su coñito está mojado. Él se asegura tocándola. Riley cree que está libre de culpa, pero apenas están comenzando. Es un verdadero maestro de la disciplina y de sus técnicas severas. Él le dice que tendrá que llamar a su madrastra, Crystal, para que lo ayude a castigarla. Antes de que llegue su mamá, el director ata a la niña y la obliga a chupársela. Unas horas más tarde, Riley está con su pequeño vestido rosa, su mano atada a un bastón y cuidadosamente colocada detrás de su cabeza. Crystal no se disculpa con su hijastra. Ella exige que la castiguen adecuadamente. Ella enfatiza la palabra correctamente porque no puede entender por qué el director la está entrenando para ser una puta sumisa. Él explica que es necesario si quiere que Riley permanezca en la escuela. La pareja procede a entrenar el cuerpo de Riley. La MILF se pellizca los pezones y empuja con fuerza su coño cuando ignora las instrucciones de su director. El tío hace que las dos chicas desnudas se lo chupen, lo monten como vaqueras e incluso se coman entre ellas. Al final de esta lección, Riley está vestida como la reina del baile. Se corre en su cara malcriada mientras la Sra. Rush saca diligentemente la última gota de su semen. “Clase despedida”, dice.