Me follé a una chica cualquiera de la calle por 200 euros
Vi a esta pequeña adolescente rubia sentada en una barandilla cerca de la escuela. Conozco muy bien a todas estas putas adolescentes y cuánto les gusta el dinero. Lo primero que se me pasó por la cabeza cuando la vi fue ponerme las bragas. Fui directo al grano y le ofrecí 200 euros por enseñarme sus pechos. Ella aceptó, así que se bajó la cremallera de la chaqueta y se subió la camisa. Ella me mostró sus lindas y diminutas tetas. Le dije que le daría más dinero, pero primero necesita ir al parque conmigo para mostrarle algo. La chica estuvo de acuerdo, así que una vez que llegamos al parque, saqué mi polla y le dije que jugara con ella. Ella estaba sonriendo e hizo lo que le pedí. Además, se lo llevó a la boca y se empujó hacia abajo hasta que pude sentir el fondo de su garganta. Ella me hizo una buena mamada, pero como afuera hacía frío decidí que deberíamos seguir en casa. Ella vino conmigo y se quitó la ropa. Ella comenzó a chuparme la polla de nuevo, lo cual fue solo un calentamiento para que me la follara. Le bajé las bragas de encaje, su coño adolescente estaba agradable y húmedo, rogaba que lo follaran duro. Su humedad comenzó a filtrarse por sus muslos. De pie detrás de ella, forcé mi polla rugosa en su coño, profundamente en su vagina. Mi polla era muy grande para ella, apretó los dientes pero era evidente que disfrutaba estirar su pequeño agujero. Le di una palmada a su lindo culito mientras me follaba su apretado coño a lo perrito. Después de que la chica desnuda me montó en el suelo y hizo twerking con su lindo culo en mi polla. La follé en todas las poses que se me ocurrieron: misionero, estilo perrito, vaquera inversa, etc. Era una niña pequeña tan traviesa y disfrutaba mucho de mi polla. Entré en su boca y la hice tragarlo, aunque parecía que no tenía que persuadirla en absoluto. Es una nena tan desagradable que lo haría de todos modos.