El podcast con sus tipos perfectos se ve interrumpido por su deseo.
Damon había organizado un podcast con sus tipos perfectos. Rubia y tetona, ¡no te puedes equivocar! Dos rubias tetonas y calientes comparten algunas historias desagradables sobre sus experiencias y se excitan mucho en medio de ellas. Interrumpe su espectáculo y salta directamente a la diversión. Entra en su habitación blanca, con una chica tetona en cada brazo. Sus sueños están a punto de hacerse realidad y no se detendrá. No tiene reparos en ser el centro de atención, tumbado en medio de la acción. Una chica se lo chupa como una bestia, lamiendo y besando su virilidad. Otra a su lado para lamer y acariciar mientras ella juega con el vibrador para humedecerse. Las rubias casi compiten por ser las primeras en montar su lanza. Cuando uno salta sobre él y reclama sus entrañas, el otro, con rencor, intenta arrancarlo. Su mano tira de su salchicha mientras él intenta explorar las profundidades grabadas de la vagina. Pero establece la paz al cambiar pronto a la chica solitaria. Él presiona sus caderas sobre sus regordetes traseros mientras flexiona su torso en un movimiento recto de empuje. Él la monta como una silla con una emoción impecable al estilo perrito mientras presiona su cabeza contra el coño del otro. Mientras la nena caliente lame y complace a la mujer libre, se establece la paz. Cuando vuelve a cambiar su atención, las chicas desnudas cooperan. A uno se le permite ser arado en un campo misionero en primavera mientras el otro sostiene un vibrador y excita el clítoris. Pronto las dos chicas calientes lo montan, una reclamando la montaña y la otra su cara. Se acarician y se tiran de los pezones. Mientras uno se inclina, el otro le da azotes y besos. Las mujeres presionan sus tetas unas contra otras y se frotan la piel. Asfixian a Damon con sus pechos y se apilan como un tótem para que juegue. Fue un buen podcast.