A mi hermana no le gustó cuando me corrí en su boca pero aun así me dejó follarla
Una vez que mi papá se volvió a casar, nos mudamos a una nueva casa familiar. Éramos él, yo, mi nueva madrastra y mi nueva hermanastra. Mi hermanastra tenía poco más de veinte años, como yo, y es, sin duda, la chica más sexy que he visto en persona. Quiero decir, ella es impresionante. Tiene un cuerpo precioso, pelo largo y negro, cara bonita, tetas adorables, un culo fantástico y pies increíblemente sexys. Su piel es muy suave y su apariencia es hermosa. Como necesitábamos mucho tiempo para mover todos nuestros muebles y cosas, la primera noche en nuestra nueva casa, mi hermanastra y yo tuvimos que dormir en la misma habitación. Eso fue un poco incómodo ya que prácticamente no nos conocíamos muy bien. De todos modos, cuando regresé del baño, ella ya estaba en su cama. Estaba descalza y sin ropa, excepto tangas y sostén. No podía dejar de mirarla. Mi polla latía tan fuerte que tuve que sacármela. Me acosté a su lado y comencé a golpearle el trasero con mi polla. Ella se dio vuelta. Fue cuando me di cuenta que ella también se quitó el sostén mientras estaba debajo de la sábana. A ella no le importaba en absoluto que yo fuera protagonista de sus tetas, pero me dijo que me fuera. Le pregunté si duerme desnuda, por qué quiere que me vaya, y me dijo que así suele dormir en su habitación.
HERMANAS DE 18 AÑOS SON FOLLADA ANTE CÁMARA POR SUS HERMANOS:
Le dije que en mi habitación, a menudo me masturbo todas las noches antes de irme a la cama, y seguí acariciando mi polla mientras estaba acostada junto a ella. Ella me dijo que, como ya me estoy masturbando la polla, al menos podía dejarla chuparla. Me sorprendió, pero cuando vi lo relajada y tranquila que estaba, la obligué a hacerlo. Se lo metió en su bonita boca y empezó a chuparlo. Por la forma en que lo hacía, me di cuenta de que ya ha chupado muchas pollas en su vida. Mientras mi polla estaba en su garganta, le bajé las bragas. Estaba completamente desnuda y no podía decidir qué parte de su cuerpo quería agarrar primero. Sus hermosas tetas y su hermoso culo se sentían tan bien bajo mi mano. Ella me chupó la polla y me lamió las pelotas. Un momento después entré en su boca. Ella tragó sorprendida, lo que la hizo toser. Al día siguiente, esperaba que viniera su novio. Esta vez para que la dejara en paz, ¡me dejó follarle el estrecho coño! Me la follé en pose de misionero y al estilo perrito antes de que ella se sentara en mi polla y la montara como una vaquera salvaje y desagradable. Sus pechos rebotaban como un par de cachorros juguetones. Finalmente le dije que quiero correrme en su cara y en sus tetas. Ella cumplió mi fetiche y me dejó hacerlo. Una vez que llegué, ella recogió el semen de sus tetas y se lo tragó. Fue entonces cuando me di cuenta de lo desagradable y pervertida que es mi hermanastra.